Reseña
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El terror de las pantallas japonesas, ha llegado a nuestro país, Shin-Chan la pesadilla japonesa más grande desde el terremoto de Kobe, es el protagonista de esta divertidísima serie de TV que se podría incluso calificar como "los Simpson japoneses".
Yoshito Usui es el dibujante, el perpetrador de esta pesadilla de 1,3m y 5 años llamada Shin-Chan, un niño de guardería que es realmente un terror: allá por dónde pasa, el desastre, las discusiones y por supuesto, las risas, están garantizadas. Toda la inteligencia de éste pequeño se vuelca en lo que podríamos calificar casi de "actos terroristas" contra su madre , su padre, y cualquiera que se le ponga enfrente.
"Crayon Shin-chan" es una serie atípica por su sencillísimo diseño gráfico, muy diferente de lo que acostumbramos a asociar con el "anime", o

La familia al completo

 animación japonesa. Nada de pelos de punta de colores, nada de ojos brillantes y superpoderes. El protagonista de la serie es Shinnosuke Nohara , un niño de 5 años bajito y cabezón, con un ritmo de vida completamente normal desde el punto de vista japonés:
Va a la guardería, su padre, Hiroshi, es un ejecutivo que trabaja montones de horas para pagar la hipoteca de su casa, y su madre, Misae, es la típica ama de casa japonesa.
Pero Shin-Chan no es un niño normal: es el pequeño mocoso endemoniado que nadie querría querer de hijo. Se dedica a hacer las más variadas trastadas, a perseguir a las chicas bonitas, y a ver por la tele y a diario a su amado Action Kamen "Ultra Heroe", una parodia de las series de héroes tipo Ultraman o Power Rangers.
Shin lo pasa en grande enseñando sus partes y haciendo el "zô-san" (elefante): se pinta un elefante alrededor de sus partes, dejando lo que todos nos imaginamos como trompa del mismo, y lo menea al son de la canción "trompa, mira qué trompa" .                                                                                                              
Los capítulos de la serie son muy fáciles de digerir y son realmente amenos. Uno no se cansa nunca de este chico, ya que cada capítulo está compuesto por tres anécdotas con historias independientes. Así, cada aventura dura unos cortos pero intensos 7 minutos, lo que hace que el espectador no se canse de él. A priori, puede ser una serie difícil de seguir por las continuas alusiones a las costumbres y modo de vida del pueblo japonés. Las aventuras trascienden en las celebraciones de año nuevo, en el festival de los niños, los festivales de verano...Esta serie es un auténtico tesoro para aprender sobre cultura japonesa. En su momento, Shin Chan creó polémica en Japón por la irreverencia de su protagonista y lo rompedores que son sus modales hacia su familia y hacia los demás en la rígida sociedad japonesa.
¿Y qué ocurre en Japón? Como es lo habitual, "Crayon Shin-chan" nació encima de un papel, en versión manga, y luego, al tener éxito, se realizó una versión animada. El "papá" del niño-terremoto se llama Yoshito Usui, y su estilo gráfico es más bien tosco. Bien podríamos tildarlo incluso de "feo" comparándolo con la mayoría de magníficas creaciones de los dibujantes japoneses, pero la verdad es que el valor real de ésta serie está en sus delirantes situaciones y diálogos.
Es capaz de hacer arrancar una sonrisa al menos pintado. La versión manga de "Crayon Shin-chan" aparece semanalmente en la revista Weekly Action, de la pequeña editorial Futabasha. Hasta el momento, lleva más de 10 años allí, sus aventuras se han recopilado en 46 tomos, y sigue...
Planeta-DeAgostini apostó hace unos años por éste manga, pero no le salió muy bien la jugada, sólo sacó tres números y se canceló la colección. Y es que los lectores españoles no supieron apreciar lo que había tras ese feo dibujo que parece hecho con rotulador (de ahí el nombre de "Crayon", rotulador, en inglés).
En la tele, en cambio, parece que hay Shin-Chan para rato, ya que en Japón van ya por los más de 1000 capítulos emitidos y todavía siguen a ritmo de uno por semana. Incluso se han realizado ya hasta 16 películas para el cine estrenadas en Japón.